Redacción Santo Domingo
La violencia regresó a la zona urbana de Chone. Durante esta semana se registraron fuertes enfrentamientos, los cuales ocasionaron cinco heridos, cuatro de ellos policías, y 11 detenidos.
Los opositores del alcalde Eliécer Bravo atacaron, nuevamente, el Palacio Municipal. Ellos exigen a la Contraloría que concrete la salida del Burgomaestre, quien es acusado de supuestos actos de corrupción. Incluso, la entidad de control solicita la destitución.
El concejal Horacio Barberán indicó que la violencia se origina por el silencio de las autoridades, especialmente de la Fiscal de Manabí, quién aún no inicia la instrucción, pese a que Contraloría ha indicado que hay responsabilidades penales en contra de Bravo.
El edil explicó que tampoco el Tribunal de lo Contencioso se pronuncia, por ello los ánimos de la ciudadanía que quiere que se defina la situación del Alcalde están exasperados. “Esperamos que el Tribunal Constitucional (TC) se pronuncie, pero no lo hace”.
Al consultarle sobre la facultad que tiene el Concejo Cantonal para destituir al Burgomaestre dijo que los siete concejales apoyan a Bravo y cuatro se oponen.
Sobre la violencia en las protestas, Ramón Aveiga, presidente del Comité de Paro, señaló que policías y
partidarios de Bravo los agredieron. También negó las acusaciones de que el Comité de Paro financia las protestas, aunque reconoció que sí puede ayudar con consultas médicas y entrega de medicinas gratuitas. “El alcalde Bravo sí financia a los manifestantes que están a su favor, pues recibe 600 000 dólares mensuales de presupuesto”.
Entre tanto, el jefe de la Policía de Chone, Fernando Romero, dijo que las protestas más fuertes ocurrieron el martes pasado. El oficial comentó que están preocupados debido a que los manifestantes estaban armados con cartucheras.
Cuatro uniformados tienen heridas de perdigones. Uno de ellos fue trasladado a Quito porque recibió un impacto en la cabeza.
A su vez, Juan Osorio, presidente de los comerciantes de Chone, señaló que los vendedores están preocupados ya que durante el mes y medio de ‘tregua’ las ventas mejoraron, incluso el Banco del Pichincha pensaba reabrir sus oficinas, sin embargo con la violencia la situación se complica.
Pese a esta situación y a los cuestionamientos de Contraloría, el alcalde Eliécer Bravo señaló que no renunciará ya que no se le ha comprobado responsabilidades penales. Por ello, se mantendrá al frente de la Municipalidad.
Bravo (del Partido Social Cristiano) tiene mayoría en el Concejo, por ello se descarta que se produzca la destitución.
Los pormenores
Los opositores al alcalde Eliécer Bravo se concentran en las afueras de la Municipalidad, a partir de las 17:00.
Desde esa hora, lanzan consignas en contra la gestión que realiza y cuestionando los actos de corrupción.
Los habitantes de los barrios periféricos no disponen de servicios básicos, calles pavimentadas y, lo que es preocupante, hay familias que viven con dos dólares al día. Muchos ya salieron a otras urbes.
Los sectores más afectados por la violencia son el comercio, la banca y el turismo. Hay gente que acudió a chulqueros para pagar deudas contraídas.